EL ÚLTIMO VIAJE

Hoy ha sido el día, el día de ese último viaje.

Muchas veces no sabemos cuando va a ser el último, pero yo si lo sabía, sabía que estaba cerca, llevaba tanto tiempo posponiendo, inventando excusas internas, una pereza sin etiqueta, una tristeza sorda a la que no quería mirar, porque mirarla porque cerrar este capitulo es dar otro paso mas para llegar al final de un libro que no debía haber terminado tan pronto.

Hace 8 meses que te fuiste de manera inesperada y hoy he hecho mi último viaje con el que fue tu coche, el de mamá, y un poco el de todos.

El lugar donde compartimos tantos momentos, tanta vida, tantas risas, tanta música imposible de las tuyas, tanto y tanto amor del bueno, el de una familia que disfruta estando junta.

El coche con el que serpenteabamos por los senderos de la Galicia mágica, de la taiga, en el que hablamos de tantas cosas.

Llevo toda la semana sintiendo este desgarro en mi corazón, despedirme de tu coche es despedirme otro poco mas de ti, y es inevitable y necesario, pero duele….duele mucho.

Y en mitad del dolor y de esta tristeza profunda, en el fondo de esta oscuridad, se cuela la luz, por una rendija diminuta, casi imperceptible pero que es capaz de iluminarlo todo.

Y es que me vuelven todos los recuerdos, las risas, la música….el amor…son míos,son nuestros, el recipiente ya no está pero el contenido permanecerá intacto en mi corazón, como el tesoro que es.

Ojalá ese coche brinde a otra familia la mitad de felicidad que hemos compartido nosotros, ojalá siga regalando momentos y viajes.

Y ahora toca proseguir viaje, nuevos rumbos, nuevos compañeros, nuevas canciones, más y más vida, sostenida por la luz y el amor de los que tejieron y alimentan mis raíces y desde los lugares invisibles soplan a favor de mi vuelo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.